Neurología y Neurofilosofía para Transhumanos 

        Pylon Sánchez , neurólogos neurofilósofos  

00053. Los prosociales

 

Sociales, sociables, somos cuasi todos los homo, los seres humanos. Sin embargo, no todos llevamos a cabo aquello que la sociedad establece como de obligado cumplimiento por necesario. Además, los sociales podemos considerarnos como prosociales (o cumplidores) y como incumplidores (o no prosociales). No usamos aquí el vocablo antisocial por que su uso se ha extendido mas de lo debido, pero es cierto que entre los no prosociales los hay antisociales, además.

Son prosociales aquellos miembros de la comunidad que tienden a conducirse dentro del obligado cumplimiento, e incluso, algunos de ellos se exceden en ese deber y realizan conductas mas altruistas.

Los incumplidores se conducen unas veces por la vereda de lo prosocial y otras no. Son estas veces que no las que deben ser puntuadas en negativo a la hora de un balance final.  Los puntos positivos, que también deben existir, serán otorgados a las acciones que, estando dentro de la norma, cuenten con algún valor superior previamente establecido por unos baremos técnicamente estudiados.

Ocurre que entre los prosociales y los incumplidores existe una injusta proporción numérica. Los que cumplen, los unos, son el grueso de la población que se encuentra ocupando un centro de la misma para la didáctica de este tema y están acotados por dos bandas de insurrectos en los niveles superior e inferior. Los del nivel inferior justifican sus insurrecciones basándose en su menor formación social y en su menor poder económico. Los de la banda superior lo hacen basándose en lo contrario: se consideran los mejores, los más cultos y preparados, y cuyo poder económico mayor es fruto de sus esfuerzos y preparación. Estos, de las bandas, son los otros. Ambos creen que la sociedad les debe algo: bien por defecto y también por exceso.

Entre los situados artificiosamente en el centro, entre los mas prosociales, también existen casos, aunque menos frecuentes, de conductas de incumplimiento. Tambien ellos creen que la sociedad les debe algo por su mayor constancia en el cumplir y por no luchar ella lo suficiente contra el fraude de los otros.

Sobre esta base explicada de lo prosocial, los transhumanos debemos establecer un control más riguroso del cumplimiento. Una mejor educación, un mejor y más justo acceso a los bienes sociales claves de las justificaciones de los no prosociales - formación y remuneración - junto con el castigo y el premio de las conductas , darán poco a poco, pero sin treguas, un colectivo cada vez mayor de cumplidores prosociales que podrá participar formando parte de los elementos constitutivos del transhumanismo.


 

Modificado 10/10/2012 e.c.

Pylon & Sánchez