Neurología y Neurofilosofía para Transhumanos 

        Pylon Sánchez , neurólogos neurofilósofos  

00094. Sobre la necesidad de un nuevo lenguaje para la comunicación transhumana



El ejemplo a seguir, para cuasi todo, está cuasi siempre en la naturaleza para nosotros los seres vivos animales humanos y transhumanos. También en esa materia encontramos los dechados a seguir para un excelente lenguaje como puede serlo cualquier sistema de comunicación emisor/receptor. El lenguaje de la biología y de la física, de la biofísica, es el adecuado para la más correcta comunicación. No obstante hay otros lenguajes que igualmente pueden resultar muy válidos pero no tanto como el biofísico, que es el más satisfactorio. Es aquí donde ponemos por ejemplo que en nuestro caso no necesitamos aprender ingles para nunca poder darle un mejor sentido a nuestros pensamientos como ya se lo intentamos dar nosotros en castellano (o vosotros en la lengua materna que tengáis). De la misma manera una lengua no biofísica nunca podrá darle el mejor de los sentidos a nuestras reflexiones – salvo en la transitoriedad de la especulación-.


Saber hablar otras lenguas, además de la materna , es bueno pero no lo es tanto. Cierto es que en estos días nuestros se le recomienda a todo el mundo que aprenda un segundo idioma, el inglés generalmente – en  nuestra parcela castellano parlante- . Se recomienda que lo aprendan los infantes en una enseñanza bilingüe, que lo hablen jóvenes y no tan jóvenes para tener mayor o algunas posibilidades de éxito en el mundo laboral, e incluso se insinúa que a los viejos nos vendría tan bien como una buena gimnasia para la neurogénesis de mantenimiento que el cerebro mayor necesita.

Pero esto ya ocurrió, aunque con menos globalización, con el latín. Hubo una época en que el latín era la herramienta culta del lenguaje. Y las gentes expresaron sus pensamientos en un latín, desde la forma más a la menos vulgar. También sirven estas lenguas, el latín y el inglés, para combatir el efecto Torre de Babel debido a la diversidad. Sin embargo no se ha puesto un interés suficiente en el desarrollo del esperanto u otra.

Lo cierto es que las lenguas, las referidas y otras, nacen y se desarrollan deficientes y por ello limitadas para la comunicación transhumana . Sólo una lengua basada en la naturaleza, en la física y la biología tendría un desarrollo superior para la comunicación. Pero no ha habido quien se ponga a ello de una forma global.

El lenguaje, oral y escrito al uso, está evolutivamente obsoleto, desfasado, empequeñecido por la creciente necesidad humana y transhumana de comunicación. Y no digamos del lenguaje que no sea el materno.  En este último, en ingles por ejemplo, podremos pedir un café, mantener una charla cotidiana o incluso hacer una declaración de intenciones pero siempre distará mucho de poder reflejar la esencia de nuestro pensar.

Definimos como biofísico, como lenguaje biofísico, aquel que en su constitución y en su comunicación se estructure sobre la base física de la vida y en concreto sobre la base de la neurobiofísica que sostiene nuestra neurología y nuestra neurofilosofía (aunque en ésta pueda existir transeuntemente un lenguaje no biofísico). Y es la biofísica, la neurobiofísica, el estudio de los fenómenos vitales - de los fenómenos neurológicos -  mediante los principios y métodos de la física. 


 

15/04/2013 e.c.

Pylon & Sánchez